¿Quién es la Troika?
Cabe señalar que
algunos expertos denuncian el secretismo de estas tres instituciones en
relación a saber cuál es el proceso que siguen para tomar decisiones tan
relevantes para la ciudadanía. Kenneth Harr, miembro de Corporate Observatory
Europeo considera que estas organizaciones son "opacas". "No
existe un control democrático real de su comportamiento, esto hace que sea aún
más aterrador que la Troika tenga un papel tan decisivo en el destino de los
países.

La tríada formada
por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario
Internacional (FMI) es lo que se conoce como la Troika, un conjunto de
organizaciones de las que sólo hay información sobre las conclusiones o
memorandos de entendimiento que publican sobre los países rescatados a los que
asisten. Sin embargo, se ignora cómo estas instituciones llegan a tomar estas
decisiones que están determinando el futuro de los ciudadanos europeos, pero en
mayor medida la de los griegos, irlandeses, portugueses, chipriotas y
españoles.
Pero, ¿cuál es el
trabajo que realizan estas instituciones? Entre 30 y 40 expertos de las tres
instituciones son enviados al país que se debe examinar para controlar que se
están llevando a cabo las medidas impuestas, aseguran fuentes comunitarias a
Público. Cuatro veces al año estos técnicos
examinan los estados centrándose en ámbitos como la política presupuestaria, el
marco macro-económico, las reformas estructurales o las reformas bancaria, y
aseguran que se están cumpliendo los requisitos especificados. No sólo existe
un equipo itinerante, sino que la Comisión Europea y el FMI mantienen personal
en Atenas, Dublín y Lisboa, con el fin de "asegurar un diálogo continuo
con las autoridades", detallan fuentes europeas. En este sentido,
Servaas
Deroose es el Jefe de Misión en España, puesto que la Comisión Europea no
tiene un representante permanente en Madrid, a diferencia del FMI.
Según han explicado
a este diario fuentes europeas, el trabajo que realizan se basa en un análisis
"muy exhaustivo" de los datos que se disponen sobre el país en
cuestión. Estos datos se obtienen tras reunirse con una serie de interlocutores
del gobierno, la Administración, partes interesadas como empresarios,
trabajadores, y algunos académicos. Sobre este trabajo técnico, los jefes de
misión; generalmente tres, puesto que cada institución designa a uno, discuten
con los líderes políticos la orientación del programa y las medidas clave que
han de tomarse, las cuales se publican en el memorándum de entendimiento. Sobre
la base de este memorando y las conclusiones de la misión, el Eurogrupo decide
sobre cada desembolso de la asistencia financiera que estimen necesaria para
cada país.
La diferencia entre
los equipos de la Comisión, el FMI y el BCE reside principalmente en este
último organismo, que al no tener derecho a prestar dinero a países, no toma en
ningún momento ninguna decisión y no ha firmado ningún memorando de
entendimiento. El BCE no tiene derecho a prestar dinero a países, por lo que
normalmente no tendría ningún papel en esta tríada. Sin embargo, los estados
miembros durante la negociación del primer rescate entre la Unión Europea, el
FMI y Grecia pidieron que esta organización formara parte de la Troika. La
labor que tienen los expertos del BCE es de la misma clase que las otras
instituciones, pero tiene una función meramente consultiva. "La
cooperación de los equipos de las misiones del BCE con los del FMI y la
Comisión Europea es muy estrecha y constructiva y se realiza en un excelente
espíritu de equipo", aseguran fuentes del BCE a Público.
En España el trabajo
de análisis se basa principalmente en la estabilidad financiera y en la salud
de los bancos, es decir, de analizar la situación de la banca en general.
Mientras, en otros países, como en Grecia, se tratan asuntos económicos
relacionados con las finanzas públicas, impuestos, etc.
Los expertos que
forman parte de estos equipos son empleados de las instituciones de la Troika y
son seleccionados según su experiencia y conocimiento del tema que vayan a
tratar en el país indicado, puesto que no siempre envían a las mismas personas
a los distintos países rescatados. Por ello, el equipo no es el mismo en cada
país y el número de personas que participan en una misión de examen puede
variar, así como el perfil del equipo que cumple con las necesidades
específicas de la misión de examen, declaran fuentes de la organización. Todos
ellos cuentan con una amplia experiencia en el diseño y supervisión de
políticas económicas, subrayan.
Cabe señalar que
algunos expertos denuncian el secretismo de estas tres instituciones en
relación a saber cuál es el proceso que siguen para tomar decisiones tan
relevantes para la ciudadanía. Kenneth Harr, miembro de Corporate Observatory
Europeo considera que estas organizaciones son "opacas". "No
existe un control democrático real de su comportamiento, esto hace que sea aún
más aterrador que la Troika tenga un papel tan decisivo en el destino de los
países que han prestado el dinero de la UE o del FMI", declara.
Guntram Wolff, director del Think Tank
Bruegel, uno de los más significativos sobre
asuntos económicos y financieros, asegura que "el juicio sobre si la
Troika ha resultado con existo o ha fallado es más difícil de realizar de lo
que parece". "Para realizar un juicio de estas características hay
que tener en cuenta las circunstancias de los países en los que se han llevado
a cabo los programas", señala. Además se apoya en la idea de que ninguno
de los países que están siendo supervisados por la Troika se ha pronunciado
sobre ello, por lo que no se puede saber todavía.
No obstante, otros
expertos no comparten la opinión de Wolff y son más tajantes en su
respuesta. Martin Konecny, miembro de
Corporate
Europe Observatory (CEO), asegura que la Troika es "una fuerza
destructiva que obliga a llevar a cabo medidas que se oponen a los intereses de
las mayorías". "La responsabilidad de la crisis tiene sus causas en
una integración neoliberal de la zona del euro en la última década y es cierto
que los gobiernos de los países de la periferia europea tienen su propia cuota
de responsabilidad, pero las políticas actuales son contraproducentes y
son la principal razón para el desempleo en esos países", continúa.
"Yo no diría
que la Troika de por sí representa un nuevo poder, ya que consiste en
instituciones ya existentes. Yo sugeriría que la Troika representa una nueva
técnica de poder o un conjunto de tales técnicas", señala Konecny.
"La Troika es una grave amenaza para la democracia y la socava en forma
alarmante", añade el experto de Corporate Europe Observatory. Este
especialista piensa que antes de la crisis era la "mano invisible del
mercado" la que justificaba determinadas políticas, pero actualmente es la
"mano visible de la Troika". "Si los gobiernos tratan de
desafiar a la Troika y su política, la presión aumentará a un punto en el que
tengan que renunciar para dejar paso a los llamados gobiernos de expertos",
subraya.
Guntram Wolff cree
que la imagen que se tiene de la Troika depende del territorio, puesto que en
los países en los que tiene una relación directa la imagen es "fuerte y
negativa", mientras que en el resto de Europa considera que "no
existe particularmente esta imagen".
Esta misma opinión
la comparte Kenneth Harr, de Corporate Europe Observatory. "Creo que
huelga decir, que los ciudadanos de los países en los que opera la Troika no
tienen una imagen positiva de la Troika", señala, "la mayoría no
tienen nada que agradecer a la Troika".
Este experto
considera que "el enfoque de la política económica es completamente
despiadado puesto que la Troika ha atacado sistemáticamente a los salarios y al
bienestar allí donde ha llevado a cabo su negocio, y lo ha hecho al obligar a
los gobiernos a cumplir, por lo que no ha existido un verdadero diálogo o
negociación".
"Para los
ciudadanos, la Troika es la pesadilla política. Desconocidos, burócratas
anónimos de tres poderosas instituciones que no rinden cuentas, llevan la voz
cantante en los hechos fundamentales de su vida e imponen programas económicos
que pagan la mayoría", zanja Harr.
MARÍA GONZÁLEZ
RODRIGO